Durante su discurso, el jefe comunal repasó trazos de la historia y los comparó con el presente que se vive, en el cual retornó un modelo de país unitario que vuelve a declarar inviable a las provincias que no son centrales, en una mirada de neto tinte electoral.

En el inicio de los actos oficiales para conmemorar el 140° aniversario de la fundación de Formosa, realizado en el mástil municipal y presidido por el Gobernador Gildo Insfrán, el intendente de la ciudad, Ing. Jorge Jofré, destacó que “solamente con el legado fundacional de unidad y solidaridad, con un gobierno provincial presente y un pueblo que no se deja vencer por la adversidad se volverá a salir adelante, por cuanto en un pueblo como el formoseño, que entendió su historia y que hizo del amor a su tierra su fortaleza, nunca existe la posibilidad de rendirse, solo la de vencer”.

Al recordar al Comandante Luis Jorge Fontana dijo que se confirma su visión estratégica al elegir a este lugar para establecer el nuevo asentamiento tras el fallo arbitral que estableció al río Pilcomayo como límite definitivo entre Argentina y Paraguay.

“No solo identificó las potencialidades y bellezas naturales de este lugar sino que también avizoró la posibilidad de comenzar a establecer como meta la integración del noreste con el noroeste del país, como un nuevo eje de desarrollo regional con proyección nacional y continental”, enfatizó.

En ese contexto, ubicó el desarrollo posibilitado por el trazado del ferrocarril y la ruta 81, a cuya vera se fundaron numerosos pueblos y que constituye hoy el corredor bioceánico del trópico de Capricornio de conexión más importante entre los océanos Atlántico y Pacífico.

Luego remarcó el carácter integrador con los pueblos originarios que tuvo Luis J. Fontana, al señalar la necesidad de mantener su libertad y no ir por la conquista, para destacar que ese “fue el espíritu con el que impregnó a los hombres y mujeres que lo acompañaron y se establecieron en la ciudad que fundó y es el que se transmitió a las futuras generaciones de formoseños”.

Tras hacer un repaso de las dificultades que se atravesaron, como los “olvidos” del gobierno central, recordó a las familias que decidieron quedarse pese a esas situaciones, asumiendo “la responsabilidad de sentar las bases para la construcción de una comunidad que enfrentó con entereza, en unidad y con solidaridad, el futuro de grandeza al que estaba destinada”.

Seguidamente, Jofré apuntó que esos valores transmitidos desde los fundadores son los que definen a los formoseños como pueblo y consideró que desde allí se entiende la “inseparable correspondencia y un intrínseco compromiso con la tierra que nos alberga y su historia específica”.

Análogamente, el jefe comunal pasó revista a algunas de las postergaciones de los gobiernos nacionales de turno que imposibilitaron el pleno desarrollo de la provincia, desde hipótesis de conflicto a lisa declaración de inviabilidad.

Mencionó que allí se responde el retraso de la organización política e institucional de Formosa y los tiempos de oscuridad con cercenamiento de libertades, persecuciones, asesinatos y desaparición de ciudadanos que pensaban distinto, donde el peronismo sufrió con mayor fuerza la furia perversa de la antipatria.

“El formoseño forjó desde el inicio mismo de su historia su conciencia nacional y luchó por ella. Ningún otro pueblo hizo tanto por ser y pertenecer a la Nación. De allí deviene su espíritu indomable y su afán por la unidad, que lo hace único e irrepetible y le da esa identidad”, dijo.

Más adelante, Jofré consideró que recién con el advenimiento de Gildo Insfrán como gobernador llegó el tiempo de “avanzar sin pausas hacia el destino de grandeza, desde el Modelo Formoseño para el Proyecto Provincial que contiene la planificación para encauzar los sueños colectivos que nacieron con los fundadores, con dinamismo y actualización para el desarrollo social y económico de la provincia y la felicidad de su pueblo”.

Resaltó que a partir de allí el país entendió que los formoseños no reclaman privilegios sino iguales oportunidades y destacó que el ex presidente Néstor Kirchner fue quien entendió este pedido y lo plasmó en políticas que sentaron las bases para el desarrollo integral de Formosa, que luego tuvieron continuidad durante la gestión de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Valoró la acción del gobernador Gildo Insfrán por la planificación y realizaciones en conjunto con esos gobiernos nacionales y populares que permitieron avanzar en concreciones del modelo de una provincia industrial, agrícola, ganadera, forestal y turística donde el “ser humano es el principio y fin de toda acción que se desarrolla”.

Subrayó luego el fortalecimiento de los gobiernos municipales que en el marco del Modelo Formoseño tienen obras y acciones desplegadas en apoyo concurrente, con lo cual los municipios pasaron a ser actores políticos claves como primer contacto directo del Estado con los vecinos, no ya como mero proveedor de servicios sino de ampliar su acción atendiendo demandas que hacen al desarrollo humano, en su concepción más amplia con participación directa de la comunidad.

Destacó que a partir de estos paradigmas se consolidó la concepción de ciudadanía participativa en cuanto a derechos y responsabilidades en la tarea de realización colectiva, con la vocación de grandeza y unidad que legaron quienes protagonizaron el inicio de esta senda desde aquel sueño fundacional.

Luego puso de relieve las dificultades por la cual hoy, nuevamente, no solo Formosa, sino el país en su conjunto, retorna a épocas de atrasos con un modelo perverso de unitarismo por las políticas de quienes gobiernan la Nación y que reduce la calidad de vida de los argentinos. Al respecto, mencionó que Formosa volvió a ser postergada en obras públicas que solamente se realizan en la zona central del país.

“Este es un tiempo donde debe aflorar el sentido de pertenencia, exaltando los valores de solidaridad y de unidad que el espíritu de aquellos hombres y mujeres nos legaron desde la misma gesta fundacional”, insistió.

En ese sentido, destacó que “el pueblo de Formosa, esclarecido como pocos, ya se asumió como único artífice de su destino y exige de nosotros, los y las dirigentes que tenemos la responsabilidad de representarlos, que hagamos prevalecer el amor por sobre el odio, la unidad por sobre las divisiones y las banderas de Formosa y de la Nación como únicas divisas”; tras lo cual cerró su mensaje con una convocatoria: “Con esperanza, con alegría, unidos, celebremos estos 140 años de nuestra casa y confiemos a nuestra Santa Patrona, la Vírgen del Carmen, la protección de nuestro pueblo. ¡Que Dios nos bendiga!”.

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