Cuadrillas municipales del Comando de Prevención y Emergencias de la Municipalidad trabajaron intensamente durante la tarde noche del jueves y continuaron el viernes, despejando y limpiando las zonas que fueron afectadas por el temporal con ráfagas de viendo que se abatieron sobre la ciudad.
Si bien no se reportaron anegamientos importantes, puesto que el agua escurrió regularmente, sí se notificaron algunos árboles caídos y ramas que obstruían la normal circulación.
En lo que hace al viernes, los equipos trabajaron rápidamente en desobstrucción de bocas de tormenta, para permitir que el agua escurra con normalidad.
El director de Mantenimiento de la Vía Pública, Ing. Hernán Delgado resaltó el trabajo que se realizó en forma inmediata a la vez que detalló las áreas intervenidas, “desde el jueves por la noche estuvimos trabajando en la liberación de distintas zonas ante el registro de árboles y ramas caídas que eran notificados por los vecinos a través de las distintas vías de comunicación”.
“Estuvimos trabajando activamente porque fueron notificados varios árboles en distintos puntos de la ciudad y poder así dar respuesta a los pedidos, continuamos el día viernes con estas tareas de la limpieza de cunetas y canales principales, ya que tenemos pronóstico de más precipitaciones”, detalló Delgado.
Explicó además que la inestabilidad climática “nos obliga a ir reprogramando los trabajos planificados, pero rápidamente una vez que el tiempo mejora, continuamos con el esquema armado que tiene que ver con la recuperación de arterias que no tienen pavimento”.
Delgado solicitó además a los vecinos que eviten arrojar residuos no convencionales o de gran porte en los desagües y cunetas “puesto que esto dificulta aún más su normal funcionamiento”.
Como es habitual, desde la Municipalidad se solicita a los y las vecinas mantener despejadas las bocas de tormenta y cunetas cercanas a sus domicilios, especialmente en las horas previas a tormentas anunciadas, además de respetar los horarios de recolección de residuos a fin de que los mismos no permanezcan mucho tiempo en la vía pública, que ante situaciones climáticas terminan obstruyendo las bocas de tormenta y generando anegamientos que pueden evitarse.